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Tras la partida del ācārya: el Gauḍīya Maṭha y ISKCON

Dos grandes misiones y una misma crisis: qué dejaron a sus discípulos Bhaktisiddhānta Sarasvatī y Bhaktivedānta Svāmī, qué ocurrió tras su partida y qué se sigue discutiendo, según los documentos y con las dos partes de la controversia.

25 de septiembre de 2026

En 1974 Bhaktivedānta Svāmī Prabhupāda escribió a uno de sus discípulos sobre lo que había ocurrido con el Gauḍīya Maṭha —la misión de su propio maestro espiritual— tras la partida de su fundador. La carta termina así: «Por eso nosotros, en ISKCON, no debemos cometer el mismo error» (carta del 28 de abril de 1974).

Pocos años después de la partida del propio Prabhupāda, muchos de sus discípulos y muchos estudiosos empezaron a decir que ISKCON había repetido en gran parte la historia del Gauḍīya Maṭha. Este artículo trata de las dos historias: qué dejaron a sus discípulos dos grandes ācāryas, qué ocurrió tras su partida y qué se sigue discutiendo. Nos basamos en los documentos y en las palabras del propio Prabhupāda. Donde las fuentes discrepan o hay interpretaciones distintas, exponemos cada postura.

Quiénes fueron Bhaktisiddhānta Sarasvatī y Bhaktivedānta Svāmī, y qué lugar ocupan en la tradición, se cuenta en el artículo El vaiṣṇavismo gauḍīya: el camino del amor a Kṛṣṇa. (Las citas de Prabhupāda están traducidas por nosotros; los enlaces llevan al texto completo de cada documento en su lengua original).

El Gauḍīya Maṭha: cómo empezó

En 1918 Bhaktisiddhānta Sarasvatī, hijo de Bhaktivinoda Ṭhākura, tomó sannyāsa y fundó el primer maṭha en Māyāpura, lugar de nacimiento de Śrī Caitanya. Pronto se abrió un centro en Calcuta con el nombre de Śrī Gauḍīya Maṭha, y en 1930 se inauguró un gran templo en el barrio calcutense de Bagbazar.

En menos de veinte años la misión se convirtió en una de las fuerzas más visibles de Bengala: 64 maṭhas en toda la India y centros en Londres, Berlín y Rangún. Bhaktisiddhānta imprimía libros y revistas en sus propias prensas; a la imprenta la llamaba bṛhad-mṛdaṅga, el «gran tambor» del kīrtana, porque se oye más lejos que un tambor corriente. En 1933 sus discípulos fueron por primera vez a predicar a Europa.

Bhaktisiddhānta exigía a sus discípulos una vida estricta y unidad en el servicio. Pero la gran prueba de la misión llegó tras su partida.

La última voluntad de Bhaktisiddhānta

Bhaktisiddhānta partió el 1 de enero de 1937. Sus últimas instrucciones nos han llegado en varios documentos.

Su mensaje a los discípulos de finales de diciembre de 1936 es un consejo sobre cómo seguir adelante. Su idea principal: trabajad juntos, en común, sin disputas, para el servicio de Dios; permaneced unidos siguiendo al āśraya-vigraha, aquel que es el refugio. Los traductores vierten esta palabra de modos distintos: unos como «el maestro espiritual», otros como «Rādhā». El mensaje no dice nada de un consejo de gobierno ni de un sucesor.

El acta de su última voluntad, del 31 de diciembre de 1936. Según el historiador Ferdinando Sardella, que estudió este documento, Bhaktisiddhānta pidió que se formara un consejo de gobierno y que Kuñjabihārī Vidyābhūṣaṇa (Kunja Babu) siguiera como administrador mientras viviera. No nombró a ningún guru sucesor.

Cómo lo cuenta Prabhupāda. En una conversación de 1973 resume así la voluntad de su maestro: «Formad un consejo de gobierno de doce hombres y seguid predicando, y que Kunja Babu siga como administrador mientras viva» (conversación del 21 de septiembre de 1973). Y explica la intención: «Su idea era: que administren, y cuando alguien esté de verdad cualificado para ser ācārya, lo elegirán. ¿Por qué imponérselo?».

La escisión de 1937

Poco después de la partida de Bhaktisiddhānta, el consejo de discípulos eligió ācārya a Ananta Vāsudeva. Kuñjabihārī se opuso. La misión se partió en dos.

Las fuentes explican de maneras distintas por qué se produjo la escisión.

  • La versión de Prabhupāda: ambas partes querían el puesto de ācārya, que su maestro no había confiado a nadie. «Justo después de su partida, sus principales secretarios hicieron planes, sin autoridad, para ocupar el puesto de ācārya, y se dividieron en dos facciones» (Caitanya-caritāmṛta, Ādi 12.8, comentario).
  • La versión del historiador Sardella: el consejo sí se formó y fue él quien eligió al ācārya, y Kuñjabihārī al principio lo aceptó. El conflicto estalló porque el consejo no confirmó a Kuñjabihārī como administrador principal, como decía la última voluntad, y desde entonces la disputa fue por el poder y los bienes.

Las dos versiones coinciden en lo esencial: la unidad que el maestro había pedido no se mantuvo, y el asunto acabó en los tribunales.

El pleito por los bienes. En 1937 Kuñjabihārī presentó una demanda ante el Tribunal Superior de Calcuta. La sentencia llegó en 1940 y ambas partes la aceptaron definitivamente en 1948. Los bienes se repartieron: Ananta Vāsudeva recibió el templo de Bagbazar en Calcuta y fundó la Gaudiya Mission; Kuñjabihārī recibió el maṭha de Māyāpura y los centros cercanos (el Śrī Caitanya Maṭha). Más tarde tomó sannyāsa con el nombre de Bhakti Vilāsa Tīrtha.

El destino de Ananta Vāsudeva. Tomó sannyāsa, pero en 1951 dejó su cargo, renunció a sus votos, se casó y acabó rechazando la validez de las iniciaciones de su propio maestro. Murió en 1958 (según otras fuentes, en 1959).

Qué fue de la misión. Muchos discípulos de Bhaktisiddhānta no siguieron a ninguna de las dos partes y fundaron misiones propias: la Gauḍīya Vedānta Samiti (1940), el Śrī Caitanya Sārasvata Maṭha (1941), el Śrī Caitanya Gauḍīya Maṭha (1953) y otras. El Gauḍīya Maṭha unido, en palabras de Sardella, «dejó prácticamente de existir». Entre los discípulos que continuaron la obra de su maestro fuera de esas facciones estaba Abhay Caraṇāravinda, el futuro Bhaktivedānta Svāmī Prabhupāda.

Lo que dijo Prabhupāda

Prabhupāda volvió a esta historia muchas veces, siempre como advertencia. Estas son sus palabras principales.

  • En su comentario a la Caitanya-caritāmṛta, Ādi 12.8, escribe que Bhaktisiddhānta, al partir, «pidió a todos sus discípulos que formaran un consejo de gobierno y llevaran a cabo las actividades misioneras en cooperación», y que «no indicó a ninguna persona en particular que fuera el siguiente ācārya». Ambas facciones, escribe, resultaron asāra, inútiles, «porque no tenían autoridad, al haber desobedecido la orden del maestro espiritual». Y: mientras las dos partes se dedicaban a repartirse los bienes materiales del Gauḍīya Maṭha y abandonaban la prédica, «nosotros asumimos la misión» (Ādi 12.8).
  • Los comentarios siguientes enuncian la regla general: «Cuando los discípulos no se atienen al principio de aceptar la orden de su maestro espiritual, surgen de inmediato dos opiniones» (Ādi 12.9).
  • Carta a Rūpānuga, 28 de abril de 1974: «Nunca recomendó a nadie como ācārya del Gauḍīya Maṭha… Dijo abiertamente: formad un GBC y llevad adelante la misión. Su idea era que, entre los miembros del GBC, el que resultara exitoso y resplandeciente por sí mismo sería elegido ācārya automáticamente… Por eso nosotros, en ISKCON, no debemos cometer el mismo error» (carta).
  • Carta a Kīrtanānanda, 18 de octubre de 1973: «Nuestra gente del Gauḍīya Maṭha peleó entre sí tras la partida de Guru Mahārāja, pero mis discípulos ya han empezado a pelear incluso en mi presencia» (carta).
  • Conversación del 31 de octubre de 1973: «Igual que tras la partida de Guru Mahārāja, el Gauḍīya Maṭha… guerra fratricida» (conversación).

Según su biógrafo, en los últimos meses de su vida Prabhupāda decía a sus discípulos: «Vuestro amor por mí se mostrará en cuánto cooperéis para mantener unida esta institución después de que me vaya» (Prabhupāda-līlāmṛta, cap. 52; es el relato de un biógrafo, no una grabación).

Lo que dejó Prabhupāda

Recordando el Gauḍīya Maṭha, Prabhupāda organizó de antemano la estructura de ISKCON. Hay cuatro documentos clave.

  1. El 28 de julio de 1970 firmó el documento «Direction of Management» y creó el GBC (Governing Body Commission), un consejo de gobierno. Su propósito se formula así: «actuar como el instrumento para ejecutar la voluntad de Su Divina Gracia». El mismo documento dice que la aprobación final «en todos los asuntos» corresponde a Prabhupāda, y que el GBC «no tiene jurisdicción en la publicación de los manuscritos»: de los libros se encarga el Bhaktivedanta Book Trust, cuya función «no depende del GBC» (el documento y sus escaneos).
  2. El 28 de mayo de 1977, cuando miembros del GBC le preguntaron cómo se harían las iniciaciones tras su partida, respondió: «Recomendaré a algunos de vosotros que actúen como officiating ācāryas», es decir, que realicen la iniciación como representantes del ācārya, en su nombre. Ante la pregunta «¿Eso se llama ṛtvik-ācārya?», dijo: «Ṛtvik, sí». Y más adelante: «Cuando yo ordene: "Conviértete en guru", se convertirá en un guru regular… Se hará discípulo de mi discípulo» (conversación). Un ṛtvik es un sacerdote oficiante que realiza la iniciación en nombre del guru.
  3. El 4 de junio de 1977, su testamento: «El Governing Body Commission (GBC) será la autoridad administrativa suprema de toda la Sociedad Internacional para la Conciencia de Krishna… El sistema de administración continuará como está ahora y no hay necesidad de ningún cambio» (texto).
  4. El 9 de julio de 1977, una carta escrita por encargo de Prabhupāda por su secretario Tamāla Kṛṣṇa Gosvāmī y aprobada por Prabhupāda. En ella se nombra a once discípulos que realizarían las iniciaciones como sus representantes ṛtvik: «Los presidentes de templo pueden en adelante enviar las recomendaciones para la primera y segunda iniciación a cualquiera de estos once representantes que esté más cerca de su templo… Los devotos recién iniciados son discípulos de Su Divina Gracia A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada» (la carta y su escaneo).

Prabhupāda partió el 14 de noviembre de 1977 en Vṛndāvana.

Lo que ocurrió después de 1977

Esta parte de la historia la reconocen todas las partes, aunque la explican de forma distinta.

Los ācāryas zonales. Desde principios de 1978 los once discípulos nombrados en la carta del 9 de julio empezaron a iniciar ya no en nombre de Prabhupāda, sino como gurus independientes, cada uno en su «zona» del mundo. Se les pusieron asientos elevados, vyāsāsanas, y se les rendía culto como antes a Prabhupāda. Muchos discípulos veteranos no estaban de acuerdo. Ya en 1980 uno de los once, Tamāla Kṛṣṇa Gosvāmī, reconoció públicamente que Prabhupāda los había nombrado solo ṛtviks, no ācāryas sucesores.

Caídas. Durante los años ochenta varios de los once rompieron sus votos, fueron apartados o dejaron el movimiento. Muchos de sus discípulos se alejaron también de ISKCON.

La reforma de 1987. El GBC abolió el sistema de zonas. Desde entonces la palabra «ācārya» se reserva solo a Prabhupāda; se prohíben los vyāsāsanas personales y el culto público a otros gurus; y los nuevos gurus los aprueba el GBC por votación.

Sucesos terribles. Los hechos más graves de aquellos años están confirmados por tribunales e informes oficiales:

  • en 1986, en Los Ángeles, fue asesinado un devoto que había denunciado abiertamente al líder de la comunidad estadounidense de New Vrindaban; el asesino fue condenado, y el propio líder, Kīrtanānanda —uno de los once—, se declaró culpable de extorsión organizada en 1996 y fue condenado a veinte años de prisión;
  • en las escuelas gurukula de los años setenta y ochenta hubo niños que sufrieron crueldad y abusos. En 1998 la propia ISKCON publicó un estudio sobre ello en su revista ISKCON Communications Journal; en 2000 antiguos alumnos presentaron una demanda contra ISKCON en Estados Unidos; y en 2002 varios templos estadounidenses pasaron por un procedimiento de quiebra.

La controversia sobre la iniciación: dos posturas

La cuestión principal que todavía divide a los seguidores de Prabhupāda es: ¿qué quería él para las iniciaciones después de su partida? De la respuesta depende en qué consistió exactamente el error posterior a 1977. A continuación, las dos posturas tal como las presentan sus propios defensores.

La postura del GBC

Postura oficial del consejo de gobierno de ISKCON (el documento «Gurus and Initiation in ISKCON», 1995; una resolución de 2004):

  • Prabhupāda quería que, tras su partida, sus discípulos se convirtieran en gurus regulares e iniciaran por sí mismos. El GBC encuentra apoyo para ello en la conversación del 28 de mayo de 1977, en las palabras «se convertirá en un guru regular… discípulo de mi discípulo».
  • Ya lo había enseñado antes. En una carta del 2 de diciembre de 1975 escribe que, por costumbre, mientras vive el maestro espiritual los futuros discípulos se le presentan a él, «y en su ausencia o tras su partida se pueden aceptar discípulos sin ninguna limitación. Esta es la ley de la sucesión discipular» (carta).
  • La carta del 9 de julio describe cómo debían hacerse las iniciaciones en vida de Prabhupāda, cuando ya no podía realizarlas él mismo; no anula la sucesión tradicional tras su partida.
  • El error fue la forma, no la institución del guru: las zonas, el culto a la personalidad, el título de ācārya autoasignado. La reforma de 1987 lo corrigió. Muchos discípulos de Prabhupāda que se hicieron gurus sirven con honradez, y la caída de algunos no anula la sinceridad de otros.

La postura ṛtvik

Postura de los partidarios del sistema ṛtvik (el libro The Final Order, 1996; el movimiento IRM, fundado en 2000; expuesta en el volumen académico The Hare Krishna Movement, Columbia University Press, 2004):

  • La carta del 9 de julio es la última orden escrita de Prabhupāda sobre la iniciación, enviada a todo el movimiento. Dice «en adelante» y no dice nada de que el sistema termine con su partida.
  • El testamento, redactado un mes antes, exige que el sistema «continúe como está ahora», sin cambios.
  • En la conversación del 28 de mayo Prabhupāda dice: «Cuando yo ordene "conviértete en guru", se convertirá en guru». Es una condición, no una orden: nunca dio la orden «conviértete en guru»; solo nombró ṛtviks, representantes que inician en su nombre.
  • Según esta postura, las llamadas de Prabhupāda a «haceros gurus» en sus libros y cartas significan ser śikṣā-guru: instruir, predicar, transmitir el conocimiento, no aceptar discípulos propios.
  • La carta de 1975 tampoco dice que cualquiera se convierta en ācārya cuando el maestro parte. Ācārya es allí «quien conoce los preceptos de las escrituras, los sigue en la práctica en su vida y los enseña a sus discípulos», y uno llega a ser guru con una formación «muy rigurosa». Un ācārya autoproclamado es, según esta postura, un engaño. Y la etiqueta de esa misma carta —mientras vive el maestro, los futuros discípulos se le presentan a él— no siempre se respeta hoy en ISKCON: desde 2019 el GBC permite, como excepción y mediante una votación especial, que los discípulos inicien en vida de su propio guru (Ley de ISKCON 7.3.2).
  • Por tanto, las iniciaciones debían seguir haciéndose en nombre de Prabhupāda, y los nuevos iniciados debían ser discípulos suyos. Según esta postura, tanto el sistema de ācāryas zonales como el actual sistema de muchos gurus son un apartamiento no autorizado de su última instrucción, igual que los discípulos de Bhaktisiddhānta instalaron a un ācārya que su maestro no había nombrado.

Cómo se responden las dos partes

  • El GBC responde a los ṛtviks: un sistema ṛtvik después de la partida del guru no tiene precedentes en la sucesión discipular; la carta de 1975 y la conversación del 28 de mayo hablan claramente de futuros gurus; no se pueden arrancar citas sueltas de toda la enseñanza de Prabhupāda sobre la sucesión.
  • Los ṛtviks responden al GBC: la carta de 1975 es una carta privada a un discípulo sobre etiqueta, no una orden general; la última orden general es la carta del 9 de julio; y la historia de los ācāryas zonales y de sus caídas muestra lo peligroso que es instituir gurus sin una orden clara.

Los partidarios de la postura ṛtvik cuestionan también la autenticidad de la grabación de la conversación del 28 de mayo. No hemos podido encontrar un peritaje independiente de esa grabación.

El GBC: ¿poder ejecutivo o legislador?

La segunda gran cuestión se refiere al papel del propio consejo de gobierno. Según los documentos que dejó Prabhupāda, el GBC es un órgano ejecutivo: administra la sociedad y cumple la voluntad del fundador; no crea reglas nuevas.

  • «Direction of Management» (1970): el GBC es «el instrumento para ejecutar la voluntad de Su Divina Gracia»; la aprobación final en todos los asuntos corresponde a Prabhupāda; el consejo no tiene jurisdicción sobre la publicación (el documento y sus escaneos).
  • El testamento (1977): el GBC es «la autoridad administrativa suprema», y «el sistema de administración continuará como está ahora y no hay necesidad de ningún cambio» (texto).

Los críticos del GBC señalan que, después de 1977, el consejo fue más allá de ese papel: introdujo lo que Prabhupāda no había ordenado o dejó de lado lo que sí había ordenado.

  • Los ācāryas zonales. Prabhupāda no estableció ese sistema; lo introdujeron sus discípulos en 1978 (véase más arriba).
  • El sannyāsa. El 7 de enero de 1977 Prabhupāda dijo: «Esto debe prohibirse estrictamente: no más sannyāsīs. Y a los sannyāsīs que han caído, casadlos» (conversación). Después de 1977 ISKCON siguió dando sannyāsa.
  • Los libros. El 22 de junio de 1977 le mostraron a Prabhupāda cambios hechos en sus libros sin su conocimiento, y dijo: «Los editores sinvergüenzas están causando estragos… La próxima impresión debe volver a la forma original» (conversación). Tras su partida, en 1983, el Bhaktivedanta Book Trust publicó una nueva edición del Bhagavad-gītā tal como es con muchísimos cambios, y después se revisaron también otros libros.

De ahí el reproche central de los críticos: un consejo que, por voluntad del fundador, solo debía ejecutar sus instrucciones se comportó como legislador.

La respuesta del GBC y del BBT. El propio consejo reconoció como un error el sistema de ācāryas zonales y lo abolió en 1987. Las revisiones de los libros, dice el BBT, devuelven el texto a los manuscritos y grabaciones de dictado de Prabhupāda, en lugar de distorsionarlo. Las palabras sobre el sannyāsa, sostienen los partidarios del consejo, se referían a las caídas de aquel momento y no eran una prohibición permanente. Y, como «autoridad administrativa suprema», el consejo debe decidir cuestiones que Prabhupāda no trató directamente.

Lo común y lo distinto

Lo común. Las dos historias siguen un mismo esquema: un ācārya crea una misión mundial y, antes de partir, pide a sus discípulos que actúen juntos bajo un consejo, sin nombrar a un único ācārya sucesor. Tras su partida, los discípulos empiezan a luchar por posiciones, se forman facciones, y luego llegan la división, los pleitos, las desviaciones y las caídas. Es exactamente aquello contra lo que Prabhupāda advirtió mucho antes de partir. El historiador Sardella lo escribe sin rodeos: «igual que surgieron problemas en el Gauḍīya Maṭha poco después de la muerte de Bhaktisiddhānta, surgieron problemas en ISKCON tras la partida de Bhaktivedānta, en gran medida por los errores y carencias de los discípulos principales que debían actuar como gurus iniciadores».

Lo distinto. A diferencia del Gauḍīya Maṭha, ISKCON no se deshizo en organizaciones enfrentadas: el GBC mantuvo unida la sociedad, y la reforma de 1987 corrigió lo que el propio consejo reconoció como un error. Pero no se alcanzó la unidad en la cuestión central —quién inicia y en nombre de quién—, y muchos grupos con respuestas distintas se han separado de ISKCON.

A modo de conclusión

Las dos historias enseñan lo mismo: una misión espiritual no se sostiene en edificios, cargos ni número de discípulos, sino en la fidelidad a las instrucciones de quien la fundó. Bhaktisiddhānta pidió a sus discípulos que trabajaran juntos y sin disputas. Prabhupāda pidió a los suyos que no repitieran el error del Gauḍīya Maṭha y que permanecieran unidos.

Cómo cumplir exactamente sus últimas instrucciones se sigue discutiendo. Pero en una cosa coinciden todas las partes: allí donde los discípulos empezaron a luchar por el poder en lugar de servir, llegaron las desgracias. Es una lección no solo de la historia, sino para todo el que recorre hoy este camino.